jueves

Lo peor del amor,
cuando termina,
son las
habitaciones
ventiladas,
el solo de pijamas
con sordina
la adrenalina en
camas separadas.

Lo malo del
después son los
despojos
que embalsaman
los pájaros del sueño,
los teléfonos que
hablan con los ojos, el sístole sin
diástole ni dueño

Lo más ingrato es
encalar la casa,
remendar las
virtudes veniales,
condenar a galeras
los archivos

Lo atroz de la
pasión es cuando
pasa,
cuando, al punto
final de los finales,
no le siguen dos
puntos suspensivos.

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